Historia de la Cofradía

Apuntes para la historia XI

Por razones obvias, es realmente complicado conocer la vida interna de la cofradía durante el período de dominación republicana de Málaga. Desde que se declaró el golpe de estado militar el 17 de julio de 1936, hasta la entrada de las tropas nacionales en la ciudad el 7 de Febrero del año 1937, los hermanos de la cofradía apenas pudieron mantener contactos entre ellos. Con la iglesia del Carmen cerrada a cal y canto y con los escasos sacerdote que quedaron en la ciudad ocultos o huidos, los cultos realizados a la Virgen del Gran Poder –única imagen de la hermandad salvada de la destrucción- fueron imposibles de desarrollar, salvo los que se llevaron a cabo de manera clandestina en la intimidad y ocultos a las inquisidoras miradas y posibles delaciones de quienes les rodeaban.

 Sin embargo, la entrada de los nacionales en la ciudad cambió la situación. A pesar de que la guerra continuaba, se empezaron a reunir los hermanos para volver a poner en marcha la vida de la hermandad. Se reunieron los pocos enseres que se salvaron por estar la mayoría depositados en sus casas particulares, entre ellos los dos estandartes del Cristo y Virgen pintados por Martínez Virel. Se procedió a la limpieza de la capilla y del vestidor de la Virgen. Se reunió un mínimo ajuar para la Señora, y se hicieron con unos pocos muebles viejos para adecentar las instalaciones de la iglesia del Carmen. Y todo ello, bajo la dirección del Hermano Mayor don José López Merino y de una Junta de Gobierno bajo mínimos, por estar desperdigados la mayor parte de sus miembros por causa de la guerra.

Tal vez por ello, el día 15 de mayo de ese mismo año de 1937, se llevaron a cabo elecciones para formar una nueva Junta de Gobierno[1], de la que salió elegido como nuevo Hermano Mayor don Félix Carmena y Ruiz, un prestigioso ingeniero agrícola autor de numerosos trabajos sobre agricultura y libros de temática agrícola[2], que con sus nuevos compañeros de junta, pusieron mano a la obra. Se planteó la estrategia a seguir en tiempos tan duros. Se estudiaron las maneras de incrementar los ingresos económicos y se mantuvieron contactos con organismos locales y nacionales en busca de un “patronazgo” necesario. Una de las primeras medidas que se tomó fue proceder a la restauración de la imagen de la Virgen del Gran Poder, que aunque no había recibido daños importantes, era necesario retocarla para su vuelta al culto. Este trabajo se le encargó al prestigioso taller del escultor aloreño afincado en Granada don José Navas Parejo, al tiempo que se le encargó al escultor malagueño Francisco Palma Burgos, la elaboración de unas nuevas manos para la Virgen.

Para ello, era imprescindible tener el adecuado asesoramiento, para evitar equivocaciones y errores que supusieran un quebranto económico para la cofradía, a la hora de adquirir los nuevos enseres necesarios para volver a procesionar de nuevo. Se trataba de no dar pasos en falso en un tema tan delicado. Para ello, en la Junta de Gobierno en la reunión mantenida el 21 de Octubre de 1939 nombró por unanimidad al conocido escultor don Francisco Palma Burgos, como Asesor Artístico de la cofradía[3].

Con la guerra civil en curso, era imposible plantearse siquiera salir procesionalmente, por ello se efectuaron diversos cultos internos dentro de la parroquia del Carmen a nuestra Virgen del Poder. Y no sólo nosotros, para la Semana Santa de este año, la cofradía de la Expiración montó en un brazo lateral del crucero de la iglesia el trono procesional de la Virgen de los Dolores (que también se había salvado milagrosamente de la destrucción), para que dicha imagen recibiera más dignamente sus cultos.

Para ello, contaban con la decidida colaboración de la comunidad de claretianos que atendía las necesidades espirituales de la Parroquia del Carmen del barrio del Perchel encabezada por el R. P. don Dimas González Director Espiritual de la cofradía y párroco del Carmen y el R. P. don Vicente Pont, ayudados por el diácono don Benigno del Palacio Fernández y el subdiácono don Faustino Barrera García, todos ellos Misioneros del Sagrado Corazón de María[4].

La Virgen del Gran Poder se había salvado, pero como la hermandad no disponía de ninguna imagen de nazareno, se tomó la decisión de contactar con las monjas cistercienses del convento de la Encarnación, que se sabía eran propietarias de una imagen de Nazareno caído de similares características del que había sido nuestro y destruido, aunque de menos valía artística. Se realizaron gestiones al respecto[5]. Las monjitas estaban de acuerdo en autorizar a la Misericordia para que le realizase los cultos preceptivos a su imagen, siempre que los mismos se llevasen a cabo en el interior del convento. Y además, también estuvieron de acuerdo en autorizar la salida del convento y el préstamo de dicha imagen a la cofradía solo para el día de su salida procesional, pero no antes. En eso, se mostraron inflexibles. No obstante, se llegó a un acuerdo y desde 1939 hasta el año 1944 en el que por fin pudo estrenarse una nueva imagen en propiedad, nuestra cofradía pudo –al menos- disponer de una imagen prestada para sus cultos internos y externos. La cofradía se organizaba llegando incluso a trasladar al convento de la Encarnación ubicado en la calle Álamos una buena cantidad de sillas alquiladas para los asistentes a los cultos que se celebraban en la pequeña capilla del convento[6].

En la actualidad, dicho Nazareno de las Cistercienses de La Encarnación sigue existiendo y continúa al culto en el actual convento de La Encarnación ubicado en la urbanización de El Atabal, en la periferia de Málaga camino del Puerto de la Torre. Aún en estos días, se puede decir que ambas imágenes mantienen cierta vinculación, dado que la Cofradía de la Misericordia nunca ha olvidado que fue “nuestro nazareno” durante varios años gracias a la generosidad de la comunidad de monjitas de la Orden Cistercienses de El Atabal y dicha imagen ha recibido donados por nuestra cofradía algunos elementos de vestuario necesarios para que su estado sigua siendo tan digno como siempre.

Las escasas disponibilidades económicas, impidieron que pudiéramos procesionar en el año 1939, pero sí el siguiente. Para ello, nuestra cofradía se puso de acuerdo con la cofradía de El Rico y compraron a medias entre las dos, el pequeño trono de Adrián Risueño en el que había procesionado el Mutilado en 1939[7] y que esta cofradía había puesto a la venta, dado que estrenaba para 1940 uno nuevo.

Como había tan escasas disponibilidades económicas y enseres, todas las cofradías de la ciudad realizaron un magnífico ejercicio de solidaridad y se ayudaron todas entre sí, prestándose entre ellas, los elementos que más escaseaban, sobre todo túnicas para portadores de tronos, bastones, trompetas, mazas, ciriales, etc. Tal vez los únicos elementos que quedaron fuera de estos préstamos, fueron las túnicas de nazarenos y los estandartes, dado el alto grado de personalización y de identificación pública de estos elementos con sus respectivos titulares y cofradías.

El año 1940 trajo para la cofradía una magnífica noticia: la Virgen del Gran Poder podría estrenar un nuevo trono donado por el hermano de la cofradía don Eduardo Garnica Fernández propietario de un laboratorio farmacéutico ubicado en la cercana calle Cuarteles8. La gran noticia, supuso para la cofradía un síntoma claro de que las cosas estaban mejorando poco a poco. Actitudes tan generosas como la citada y el esfuerzo conjunto de los directivos y cofrades, dotó a la hermandad de los elementos justos para ir saliendo adelante. Un nuevo cambio se produjo en la dirección de la cofradía. Juan García Ramírez, que durante varios había ejercido el cargo de Tesorero, fue nombrado Hermano Mayor.

Manuel Molina Gálvez
Archivero-Cronista.
1 Clavijo García, Agustín “La Semana Santa …” . Vol. III. Málaga, Arguval, pag. 236
2 Carmena y Ruiz, Félix “El maíz de grano y forraje; cultivo y economía”. Madrid, Espasa-Calpe, 1925; 215 p., ilus. Véase en: orton.catie.ac.cr/cgi-bin/wxis.exe/?IsisScript… y en: www.icovv.com/pdf/330-2.pdf; y otras como: “El tabaco. Problema y cultivo en España”. Barcelona, Ed. El Cultivador Moderno, 1943. 131pp; ilus. En: www.iberlibro.com/search/sortby/3/tn/España/prl/20
3 Acta de Junta de Gobierno de 21 de octubre de 1939; Archivo de la Misericordia, Colección de Actas; Libro nº 1, pag. 28
4 Periódico: Hoja Oficial del lunes. Lunes, 30 de mayo de 1938; pag. 2
5 Acta de Junta de Gobierno de 28 de mayo de 1939; Archivo de la Misericordia. Colección de Actas. Libro nº 1, pag. 27
6 En la actualidad, dicho convento está instalado en la urbanización de El Atabal, camino del Puerto de la Torre.
7 Molina Gálvez, Manuel “El trono de la Virgen del Gran Poder. Adrián Risueño. 1940” en: MISERICORDIA Boletín Anual de la Cofradía de la Misericordia Nº 14; pag. 22; Málaga, Cofradía de la Misericordia, 2008.
8 Molina Gálvez, Manuel “Trono de la Virgen de José Castro García, Enrique Guerrero Utrera y Tomás Pontones” en: MISERICORDIA. Boletín anual de la Misericordia nº 15; pag. 28. Málaga, Cofradía de la Misericordia, 2009.

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